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Archive for the ‘Destrezas cognitivas’ Category

FIXED Y GROWTH MINDSET DE DWECK

Carol Dweck, psicóloga de la Universidad de Stanford, ha investigado los factores a los que las personas atribuimos nuestros éxitos y nuestros fracasos y ha llegado a la conclusión de que lo que realmente nos diferencia es el hecho de observar nuestras capacidades de una manera fija (fixed mindset) o, por el contrario, pensamos que nuestras capacidades están en crecimiento (growth mindset). Los resultados de sus investigaciones pueden encontrarse en su libro Mindset: The New Psychology of Success publicado en 2006. Entrevista con Carol Dweck aquí.

Las personas que tienen una mentalidad fija piensan que son sus cualidades las que les llevan al éxito y sólo se enfrentan a tareas que saben, por adelantado, que van a poder realizar. Son competitivos y necesitan constantemente demostrar su habilidad ante los demás. Sólo les interesa saber si lo han hecho bien o mal. Cuando se les muestra información que les podría ayudar a aprender, no muestran interés alguno.

Las personas con una mentalidad en crecimiento, por el contrario, piensan que es el esfuerzo el que les lleva al éxito, de modo que no sólo se enfrentan a tareas difíciles sino que disfrutan con ellas. Piensan que la inteligencia puede aprenderse  y mejorarse. Por este motivo, prestan atención a la información que les lleva a saber más. El fracaso es un problema al que enfrentarse y del que aprender.

Una mentalidad de crecimiento ayuda, por tanto, a aprender. Quizás lo más interesante del planteamiento de Carol Dweck es que se puede desarrollar una mentalidad de crecimiento. Clarke (2008: 21) propone las siguientes estrategias para desarrollar en el ámbito educativo (docentes, familias, etc.):

-       Mostrar a los estudiantes que la inteligencia no es algo estable, sino una capacidad que se puede desarrollar.

-       Decir a los estudiantes la verdad. Si no tienen las habilidades o el conocimiento o no lo están haciendo correctamente, no hay nada malo en ello. Es solamente un síntoma de que tienen que trabajar y recibir ayuda para encontrar nuevas estrategias.

-       Es importante elogiar el esfuerzo y el resultado más que la habilidad o las cualidades personales, mostrando a los estudiantes las estrategias que deben poner en marcha: práctica, búsqueda, persistencia, evaluación y mejora.

-       Evitar las recompensas externas.

Referencias:

Clarke, S. 2008. Active Learning through Formative Assessment. Londres: Hodder Education.

 

 

 

 

 

ALGUNAS CREENCIAS FALSAS SOBRE LA CREATIVIDAD

Cuando hablo de creatividad se me viene a la mente la charla de Ken Robinson en TED donde desarrolla la idea de que las escuelas matan la creatividad. Es un discurso interesante, que trata varios temas candentes, como también el de la inteligencia. Pero ¿qué es la creatividad realmente? ¿Es algo innato o puede desarrollarse? ¿Está la creatividad ligada a las destrezas cognitivas o se desarrolla de manera independiente? ¿De qué depende que unas personas sean más creativas que otras?

Las creencias erróneas sobre la creatividad (Fisher 1990: 33-38) que se presentan a continuación nos pueden hacer reflexionar  y dar pistas de cómo podemos desarrollarla en los entornos escolares:

1. La creatividad no está relacionada con el pensamiento crítico. Falso. Si bien es cierto que los dos hemisferios de nuestro cerebro rigen distintos tipos de funciones: más racionales y analíticas (hemisferio izquierdo) y funciones más creativas (hemisferio derecho), la solución a la mayoría de los problemas requiere que entren en juego ambos hemisferios y, por tanto, ambos tipos de funciones. Encontrar una solución original y creativa a un problema complejo requiere no sólo observar el problema desde un ángulo nuevo sino analizar, evaluar y juzgar el problema con vistas a encontrar una solución adecuada.

2. La creatividad no se encuentra en todas las asignaturas. Falso. Por lo general, la creatividad se relaciona con áreas como la música, la pintura o el arte en general pero no con las matemáticas o las ciencias. Sin embargo, no podemos olvidar que los descubrimientos científicos también cuentan con un elemento de irracionalidad o de intuición; la investigación científica exige análisis y comprobaciones pero también imaginación e implicación emocional.

3. La creatividad consiste en hacer lo que quieras y no exige esfuerzo. Falso. La creatividad exige muchísima motivación y persistencia, ya que puede prolongarse mucho en el tiempo: Kepler tardó siete años en completar sus leyes sobre el movimiento de los planetas; Brahms invirtió más de 20 años en su primera sinfonía y Thomas Edison trabajó hasta 20 horas diarias durante 13 años antes de conseguir inventar el fonógrafo.

4. La creatividad exige un nivel alto de inteligencia. Falso. Existe la creencia de que las personas que tienen resultados altos en su coeficiente intelectual son genios creativos. Todos somos capaces de ser creativos, cuando se nos dan las condiciones adecuadas, es decir, cuando:

-       No hay restricciones de tiempo

-       No se emiten juicios de valor sobre nuestro trabajo

-       Se nos escucha de manera activa

-       Se muestra interés real por nuestra creación

-       Se valoran nuestras ideas

-       Se nos plantean preguntas abiertas

-       Se nos muestra confianza en nuestra capacidad creativa

-       Se nos ofrece ayuda, en caso de necesitarla

 

Referencias:

Fisher, R. 1990. Teaching Children to Think. Cheltenham, UK: Stanley Thornes.

 

 

 

 

 

TAXONOMÍA DE BLOOM

La taxonomía de Bloom (1956) ha ejercido una enorme influencia en los diseños curriculares y la elaboración de programas educativos. Bloom distingue tres dominios a tener en cuenta en el campo de la educación: cognitivo, afectivo y psicomotor. En el dominio cognitivo, que es en el que quiero centrarme para saber más sobre destrezas cognitivas, Bloom clasifica los objetivos de la educación en seis niveles (de menor a mayor sofisticación):

NIVELES (del más básico al más sofisticado) Expresiones útiles
1. Conocimiento (recordar y almacenar) qué sabes / recuerdas acerca de…,  describe, define, identifica, di qué, quién, cómo cuándo y dónde. 

 

2. Comprensión (interpretar y comprender) Describe con tus propias palabras, cuáles son tus sentimientos acerca de…, explica, compara, relaciona.
3. Aplicación (hacer uso de) 

 

Cómo puedes usar, aplica lo que has aprendido, demuestra, resuelve este problema usando lo que has aprendido.
4. Análisis (desglosar) 

 

Cuáles son las partes, en qué orden aparecen, menciona las razones, las causas, las consecuencias, los problemas, las soluciones.
5. Síntesis (reunir, relacionar) 

 

Imagina, desarrolla, crea, organiza, esquematiza, diseña, qué pasaría si…
6. Evaluación (juzgar, evaluar) 

 

Por qué, qué preferirías, evalúa, valora, qué piensas de, crees que funcionaría si, justifica el motivo de, …

Creo que la anterior taxonomía puede ser un modelo útil para entender cómo funciona nuestro cerebro, cómo se aprende y qué destrezas son más ‘básicas’ que otras. Sin embargo, existen críticas a esta taxonomía como fomentadora de la homogeneización y la pasividad (Ver Gimeno Sacristán  en http://educacion.idoneos.com/index.php/123199).

Referencias:

Fisher, R. 1990. Teaching Children to Think. Cheltenham, UK: Stanley Thornes.

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