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Artículos etiquetados y‘Aprendizaje Activo’

ACTIVE LEARNING (APRENDIZAJE ACTIVO) (2)

24 noviembre 2010 Deja un comentario

Hoy quiero volver sobre la consabida frase de la “metodología activa y participativa en la que el estudiante sea el centro de su propio proceso de enseñanza-aprendizaje”.  ¿Cómo se traduce esta participación activa en la práctica? Algunas ideas:

1. El estudiante sabe en cada sesión qué es lo que va a aprender y a través de qué tareas, actividades o ejercicios va a aprender ese contenido. El docente lo comenta explícitamente al comienzo de la clase.

2. El alumnado revisa con el profesorado las destrezas / comportamiento que debe mostrar o los pasos que tiene que seguir para probar que ha aprendido el objetivo de la sesión en concreto. Estas destrezas / comportamientos / pasos se comentan explícitamente en la clase y se colocan en algún lugar visible como referencia.

3. Los estudiantes evalúan tareas ya realizadas por ellos mismos  o por otros estudiantes y valoran la calidad de las mismas, contrastándolas con las destrezas / comportamientos / pasos comentados en la clase y viendo hasta qué punto cumplen con las características de una tarea realizada correctamente.

4. El alumnado participa en el discurso del aula mediante el trabajo en pareja o en grupos y el profesorado plantea preguntas que invitan a la reflexión y a la creatividad.

5. Antes de que termine la clase, se inicia el debriefing (ver entradas de los días 12 y 14 de octubre), donde el alumnado junto con el profesorado, valora cómo se ha llevado a cabo el aprendizaje y los puntos que mantener / mejorar en sucesivas sesiones.

Referencias:

Clarke, Shirley. 2008. Active Learning through Formative Assessment. London: Hodder Education

EVALUACIÓN FORMATIVA

15 noviembre 2010 Deja un comentario

La evaluación formativa cubre, desde mi punto de vista, muchos más campos que no son meramente los que corresponden a la evaluación en su sentido más estricto: exige también introducir algunos elementos concretos en nuestras clases y cambiar, en algunos casos, aspectos de nuestra metodología. Mejor, entonces, describo la evaluación formativa nombrando los ingredientes de los que debería constar:

1. Transmitir la idea de que el esfuerzo es más importante que la posible inteligencia o habilidad con la que cuenta el estudiante para realizar una tarea. Si el estudiante piensa que la tarea es fácil porque es muy listo/a no pondrá tanto empeño cuando una tarea le resulte difícil porque achaca la facilidad de la tarea a algo que –teóricamente– no se puede cambiar, como es la inteligencia o la habilidad para hacer algo (‘a mí se me dan bien las matemáticas’). Sin embargo, si el estudiante consigue realizar la tarea porque se ha esforzado y ha entendido qué pasos hay que seguir para culminarla con éxito, su implicación en ocasiones futuras será mayor.

2. Compartir los objetivos de aprendizaje con los estudiantes: explicar explícitamente qué se va a aprender en cada clase de modo que los estudiantes sepan claramente qué acciones, pasos o comportamientos se espera de ellos/as (success criteria o WILT ‘What I am Looking For’)

3. Introducir una enseñanza dialógica para que los estudiantes hablen entre ellos/as (ver entrada 11 y 12 de noviembre sobre Study Buddies y Tiempo de espera) y plantear preguntas que fomenten la creatividad y el pensamiento crítico (ver entrada 8 de noviembre ¿Cómo hacemos las preguntas en el aula?).

4. Fomentar el uso de la auto-evaluación y la evaluación entre iguales, contrastando las tareas propias y / o de los compañeros con una lista de requisitos de los que la tarea debe constar para ser evaluada positivamente (de nuevo los success criteria).

5. Proporcionar feedback efectivo que ayude a reconocer los logros pero también a saber actuar sobre los fallos y ver cómo conseguir mejorarlos.

Referencias:

Clarke, Shirley. 2008. Active Learning through Formative Assessment. London: Hodder Education

STUDY BUDDIES

11 noviembre 2010 1 Comentario

Study Buddies, también llamada Learning Buddies, o Talking Partners (Clarke, 2008) y que viene a equivaler en español a ‘Amigo/a de estudio’, es una estructura de aprendizaje cooperativo muy sencilla que puede ser utilizada en el aula y en cualquier nivel académico del siguiente modo: al plantear una pregunta, un problema, una sugerencia, el docente pide a los estudiantes que se agrupen en parejas con un Study Buddy para discutir el tema planteado y se hace una posterior puesta en común con participación de todo el grupo-clase.

Los Study Buddies facilitan la enseñanza dialógica y el aprendizaje activo (Clarke 2008: 36-51):

1) a nivel  cognitivo: se les da a los estudiantes la oportunidad de que aprendan y también enseñen; el número de actividades orales es más alto; las respuestas de los estudiantes son más elaboradas; existe mayor reflexión.

2) a nivel afectivo: aumenta la autoestima; se hacen nuevas amistades; se desarrolla la inteligencia emocional; mejora la cooperación y la tolerancia; disminuye la ansiedad; se valora positivamente la figura del ‘Study Buddy’.

3) a nivel de gestión del aula: hay una mayor implicación de los estudiantes y menos escucha pasiva; los profesores tienen más tiempo para escuchar e interactuar con los estudiantes; el profesorado se convierte en guía más que en líder; menos problemas de comportamiento y disciplina.

Referencias:

Clarke, S. 2008. Active Learning through Formative Assessment. London: Hodder Education

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