Archive

Posts Tagged ‘Ethos’

MOTIVACIÓN Y FEEDBACK

3 diciembre 2010 Deja un comentario

La motivación juega un papel fundamental en el aprendizaje, el comportamiento y el desarrollo del alumnado. El modo el que le damos feedback sobre un comportamiento incorrecto puede aumentar o disminuir su motivación.

Según Killick (2006) un feedback efectivo:

–   Se centra en lo positivo más que en lo negativo.

–  Habla sobre este comportamiento pero no juzga el carácter de la persona responsable y se le ofrecen distintas opciones sobre lo que se puede hacer en lugar de decirle exactamente lo que debe hacer.

–       Se da inmediatamente después del comportamiento incorrecto.

–       Refuerza la motivación y ayuda a ganar confianza para desarrollar una motivación interna.

–       Se da a través de una comunicación clara y una escucha reflexiva a través de estas destrezas básicas:

–  Escuchar con atención (BEST: Body Language; Eye Contact; Speech; Tone of Voice).

– Reconocer el sentimiento que ha provocado el comportamiento y nombrarlo.

– Diferenciar entre sentimientos y las acciones que provocan esos sentimientos.

– Pensar en las consecuencias de determinados comportamientos más que en recompensas y castigos.

–  Escoger las preguntas con cuidado y no hacer demasiadas.

– Parafrasear los sentimientos del alumnado usando otras palabras.

Referencias:

Killick, S. 2006. Emotional Literacy at the Heart of the School Ethos. London: Paul Chapman Publishing.

CENTROS ESCOLARES EMOCIONALMENTE INTELIGENTES

2 diciembre 2010 Deja un comentario

El siguiente cuestionario (Killick 2006: 69) te permitirá reflexionar sobre la inteligencia emocional en tu centro y el ethos y hasta qué punto están desarrollados:

¿SE DAN ESTAS CIRCUNSTANCIAS EN MI CENTRO? Totalmente Casi Empezando
El ambiente del centro es agradable y las instalaciones están bien cuidadas.
El bienestar emocional del alumnado es el eje sobre el que giran los objetivos del centro.
Se les pregunta al alumnado, familias y comunidad escolar en general lo que les gusta de nuestro centro y lo que no.
El ethos (espíritu distintivo) del centro está claramente definido y es conocido por toda la comunidad escolar. Refleja nuestros valores y creencias y lo ponemos en práctica.
Hacemos que las personas que visitan el centro se encuentren a gusto.
Todo el personal del centro respeta la diferencia y la diversidad así como los distintos puntos de vista sobre un mismo tema.
El alumnado, en su conjunto, se siente implicado en actividades que considera divertidas y significativas.
Cuando el personal emprende tareas nuevas, recibe la ayuda y el apoyo necesarios para aprender las nuevas destrezas.
El claustro apoya a todo el personal y expresa claramente sus expectativas.
Se anima a las familias a que se interesen por el progreso de sus hijos/as y a que hablen con el profesorado.
Toda la comunidad educativa conoce y respeta las reglas del colegio.
El personal del centro tiene la oportunidad de desarrollar intereses y destrezas para desarrollar tareas más especializadas.
Se considera importante que toda la comunidad educativa esté satisfecha.
Se les da la oportunidad a las familias para que participen en la vida del centro.
El personal del centro puede pedir ayuda sin problemas, cuando lo necesita.
Tanto el claustro como el alumnado recibe feedback positivo con frecuencia.
Cuando alguien hace algo incorrecto, recibe feedback constructivo y específico.
El alumnado está orgulloso de sí mismo y de su centro.

Referencias:

Killick, S. 2006. Emotional Literacy at the Heart of the School Ethos. London: Paul Chapman Publishing.

¿CÓMO ES TU COMPETENCIA EMOCIONAL?

1 diciembre 2010 Deja un comentario

 

La siguiente lista de competencias relacionadas con la inteligencia emocional (ver también entrada blog día 26 de noviembre) está basada en las competencias descritas por Elias y Clabby (1992), Weare y Gray (2003) y Goleman (1995) (Killick 2006: 56):

 

COMPETENCIAS EMOCIONALES Y SOCIALES

Raramente muestro esta competencia A veces muestro esta competencia Con frecuencia muestro esta competencia
I. AUTO-CONOCIMIENTO
Soy capaz de decir y expresar cómo me siento.
Sé comunicar verbalmente necesidades y preocupaciones.
Soy capaz de identificar las razones que me llevan a tener ciertos sentimientos.
Poseo un vocabulario variado sobre emociones para describir distintos estados de ánimo.
Me conozco bien a mí mismo/a.
II. AUTO-REGULACIÓN
Soy capaz de gestionar los sentimientos fuertes adecuadamente y busco ayuda, si lo necesito.
Sé distinguir entre sentimientos y acciones.
Sé buscar soluciones cuando estoy frustado/a y sé valorar los pros y los contras antes de actuar.
Sé soportar bien el estrés y la presión.
Soy capaz de controlar los impulsos.
III. MOTIVACIÓN
Soy capaz de retrasar la satisfacción.
Soy optimista.
Sé valorar los sentimientos contradictorios antes de tomar decisiones.
Tengo motivación intrínseca, motivación, curiosidad y orgullo.
Soy capaz de proponerme unas metas y trabajar para conseguirlas.
IV. EMPATÍA
Soy capaz de entender las ‘sutilezas’ sociales tanto verbales como no-verbales.
Sé escuchar y valorar los puntos de vista de los demás.
Sé cuándo alguien está fingiendo o está engañándome.
Sé reconocer los sentimientos de los demás.
Soy capaz de mostrar consideración y compasión hacia los demás.
Soy capaz de experimentar y expresar culpa, remordimiento o pena si he herido a alguien.
V. COMPETENCIA SOCIAL
Soy capaz de participar en turnos al hablar o al escuchar.
Soy capaz de empezar una conversación en un grupo de personas que no conozco.
Soy capaz de mantener mis creencias aunque el grupo no esté de acuerdo con ellas.
Sé llegar a un acuerdo que sea satisfactorio para todas las partes.
Sé decir cumplidos pero también expreso mi descontento de manera apropiada.

Referencias:

Killick, Steve. 2006. Emotional Literacy at the Heart of the School Ethos. London: Paul Chapman Publishing.



PSICOLOGÍA POSITIVA DE SELIGMAN

30 noviembre 2010 Deja un comentario

Leyendo sobre cómo potenciar la inteligencia emocional y el positive ethos en los centros escolares, he encontrado información sobre la Psicología Positiva, una corriente liderada por el psicólogo norteamericano Martin Seligman y nacida a finales de los años 90 en EEUU.

La idea principal que la Psicología Positiva quiere transmitir es que, para conseguir una vida más plena y luchar mejor contra la adversidad, es necesario incidir y potenciar los puntos fuertes de nuestra personalidad. Seligman ha clasificado estas características positivas –que todos/as poseemos en distintos grados y que los docentes podemos desarrollar en nuestro alumnado- en 6 grupos, con sus distintos apartados:

 

1. Sabiduría e inteligencia

Creatividad- originalidad e ingenuidad
Curiosidad-interés, apertura a nuevas experiencias o novedades
Distintas perspectivas sobre las cosas
Gusto por el aprendizaje
Perspectiva (sabiduría)
 

2. Valor

Valentía
Persistencia, perseverancia
Integridad, autenticidad
Vitalidad, entusiasmo
 

3. Humanidad

Amor
Amabilidad (generosidad, compasión)
Inteligencia social y emocional
 

4. Justicia

Responsabilidad social, lealtad, trabajo en equipo
Equidad
Liderazgo
 

5. Templanza

Clemencia
Humildad, modestia
Prudencia
Auto-regulación
 

6. Trascendencia

Apreciación de la belleza
Agradecimiento
Esperanza
Humor
Espiritualidad

Según Seligman y  la Psicología Positiva, la presencia de estos puntos fuertes en nuestro carácter puede aumentar nuestro nivel general de felicidad, ayudándonos a gestionar mejor las circunstancias difíciles a las que tenemos que enfrentarnos todos los días.

Referencias:

Killick, S. 2006. Emotional Literacy at the Heart of the School Ethos. London: Paul Chapman Publishing.

Seligman, M. 2002. ‘Positive psychology: fundamental assumptions.’ The Psychologist, 16: 126-127.

ALFABETIZACIÓN EMOCIONAL (EMOTIONAL LITERACY)

29 noviembre 2010 Deja un comentario

Claude Steiner fue el primero en utilizar el término Alfabetización Emocional (Emotional Literacy) en 1979 y la definió como ‘the capacity to register our emotional responses to the situations we are in and to acknowledge those responses to ourselves so that we recognise the ways they influence our thoughts and actions.’ (Steiner, 1999 citado en Killick, 2006: 12). La alfabetización emocional actúa como puente entre nuestra cognición y nuestra emoción y está relacionada con nuestra salud mental y bienestar.

Tanto la inteligencia como la alfabetización emocional hacen referencia a la misma idea.  Sin embargo, la inteligencia emocional es un constructo científico mientras que el término alfabetización añade a la inteligencia emocional la noción de que es algo que se puede enseñar y aprender y, por lo tanto, algo dinámico y con posibilidades de cambio. Podemos desarrollar habilidades emocionales del mismo modo que desarrollamos destrezas para estar en forma o llevar una dieta saludable, por ejemplo.

Killick 2006 señala la importancia de introducir la alfabetización emocional en las escuelas puesto que a los niños/as normalmente se les dice que tienen que ser responsables, pensar en los demás, pero pocas veces se les dice cómo tienen que hacerlo. Se puede entrenar al alumnado en la inteligencia emocional, de modo que alcancen todo su potencial como seres humanos.

La alfabetización emocional en los centros escolares se basa en una comunicación respetuosa que ayuda a los estudiantes a desarrollar sus habilidades emocionales. Se dice que la alfabetización emocional es la cuarta R (Relationships) junto con las ya conocidas 3Rs (Reading, Writing y Arithmetics)

Referencias:

Killick, S. 2006. Emotional Literacy at the Heart of the School Ethos. London: Paul Chapman Publishing.

INTELIGENCIA EMOCIONAL

26 noviembre 2010 Deja un comentario

La inteligencia emocional recoge la idea de que las emociones afectan la cognición, una reflexión que no es nueva, puesto que Platón ya decía que todo aprendizaje tiene una base emocional (Killick, 2006: 8). Los primeros autores en usar este término fueron Peter Salovey y Jack Mayer en 1990 y su definición del término mostraba la combinación de las inteligencias interpersonal (habilidad para relacionarse con los demás y empatizar) e intrapersonal (habilidad para conocerse a uno mismo) de Gardner.

Sin embargo, fue la obra de Goleman de 1995 Emotional Intelligence – Why it can matter more than IQ la que realmente le dio una mayor proyección a la inteligencia emocional, definida como ‘the capacity for recognising your own feelings and those of others, for motivating ourselves and for managing emotions well in ourselves and our relationships.’ (Goleman, 1998 citado en Killick, 2006: 8). Una persona emocionalmente inteligente reconoce y sabe expresar sus emociones; entiende las emociones de los demás; es optimista, flexible, realista y es capaz de solucionar los problemas y controlar el estrés, sin perder el control.

Goleman se inspiró en Salovey y Mayer para definir los 5 componentes de la inteligencia emocional (Killick, 2006: 12):

1. Auto-conocimiento: conociéndose a uno mismo se pueden racionalizar los sentimientos complejos y a veces contradictorios que todos experimentamos.

2. Auto-regulación: una correcta gestión de las emociones permite liberarse de sentimientos como la preocupación o la culpa.

3. Motivación: motivarse desde el interior permite tener perseverancia para conseguir los objetivos que uno se propone.

4. Empatía: entender el punto de vista del otro nos hace más tolerantes y abiertos.

5. Competencia social: Mejorar nuestras relaciones sociales y nuestra comunicación con los que nos rodean nos hace sentirnos más a gusto con nosotros/as mismos.

Reuven Bar-on ha diseñado el Emotional Quotient Inventory, un modelo para medir la inteligencia emocional.

Referencias:

Killick, S. 2006. Emotional Literacy at the Heart of the School Ethos. London: Paul Chapman Publishing.

ETHOS (2)

22 noviembre 2010 Deja un comentario

En el post del día 21 de octubre escribí sobre el ethos,  el ambiente que se debe crear en los centros escolares para conseguir el desarrollo íntegro (holístico) de sus estudiantes: las relaciones interpersonales que se crean entre los estudiantes y entre estos y el profesorado; el modo en que se tratan los temas de comportamiento y disciplina; las expectativas que se tienen del alumnado y el modo en que se transmiten, etc.

En 1992 se se incluyeron en Escocia los indicadores de ethos en las evaluaciones a los centros escolares y la edición de 1996 de How Good is Our School? homogeneizó estos indicadores para evaluar el ethos de los centros, dividiéndolos en cuatro grandes grupos:

1. Atmósfera y Relaciones Interpersonales:

–        Sentimiento de identidad y orgullo en el centro

–        Acogida y atmósfera

–       Actitud de profesores, estudiantes y personal que trabaja en el centro

–       Relaciones entre estudiantes, profesores y personal que trabaja en el centro

–       Comportamiento y disciplina de los estudiantes

2. Expectativas y Resultados

–       Expectativas de los estudiantes y el profesorado y uso de las alabanzas

–       Promoción de un ethos basado en los logros

3. Equidad

–       Sentimiento de equidad y justicia

–       Promover este sentimiento de equidad y justicia

4. Relación con las familias, la dirección del centro y el barrio / localidad

–       Animar a las familias a participar en la vida del centro

–       Crear mecanismos para comunicarse con las familias

–       Informar a las familias sobre las actividades que se realizan en el centro en relación con el ethos

–       El papel del centro en el barrio / localidad

Referencias:

Scottish Schools Ethos Network Team. 2005. Ethos is here to stay. A Handbook of Printed and Electronic Resources to Help all Schools Develop a more Positive Ethos. Edinburgh: Scottish Schools Ethos Network.